SI “GREY” FUERA QUEBEQUENSE

Por Everardo Monroy Caracas

5727bafb64780478e243971265b7f189La sobrina quiere ir al cine.

Es molesto escucharla reiterar que la novela de E. L. James es mejor que la película.

Montreal aun no recupera su color veraniego por culpa de una pertinaz llovizna. Sus calles son espejos con sombras distorsionadas por las prisas y el polvo húmedo.

Cincuenta sombras de Grey… Es la última semana de exhibición…

Tras la puerta de la recámara, el tío Herbert sigue con atención el televisor. Desde un día antes, el sábado 15 de agosto, los noticieros difunden la boda religiosa del empresario y político Pierre Karl Péladeau con la animadora Julie Snyder.

No es un hecho cualquiera. Péladeau es la cabeza principal del Partido Québécois y posiblemente el futuro primer ministro de Quebec. Los patriotas separatistas tienen mucho para festejar.

–Prefiero regalarte la reciente novela de E. L. James, Grey –ofrece el tío Herbert, aun en saco y corbata y recostado sobre la cama matrimonial, propiedad de su hermana y cuñando.

–¿Cuándo me la compras?

–Ahorita mismo, si me dejas en paz mientras veo las noticias…

La conductora, de anteojos a la John Lennon y un corte de cabello a la Príncipe Valiente, reprodujo un párrafo de la nota publicada en el periódico La Devoir.

“–No hay duda que la presentadora y productora Julie Snyder tiene sensibilidad para el espectáculo –escribió el reportero de Le Devoir, Marco Bélair-Cirino–. Ella se presento con setenta minutos de retraso a la capilla La América Francofona este sábado por la noche, mientras la esperaba su futuro marido, Pierre Karl Péladeau y más de cuatrocientos invitados selectos. Madame Snyder le dijo Si al señor Péladeau.”

En realidad se trataba de la capilla laica de un museo construido en pleno corazon de Montreal por los patriotas quebequianos. Péladeau y sus amigos, en esta ocasión, convirtieron en capilla católica parte del museo.

Caroline, al escuchar hurras y aplausos, abandonó el escritorio de su habitación, donde estudiaba, y corrió ala recámara de sus padres.

Snyder, vestida de novia, no pudo sobreponerse al recibimiento masivo a la salida del museo.

–Estoy inmensamente emocionada –le murmuró al oído a su marido.

El tío Herbert sin dejar de mirar el televisor, exclamó:

–Espero que así te cases algún día, sobrina consentida…

–Bueno, también yo lo espero… Pero por lo pronto, vámonos ya antes de que cierren la librería…

–Está bien… Está bien… Vamos por tu novela Grey

Antes de presionar el botón del control del televisor, alcanzaron a escuchar:

“—La mujer de 48 años de edad, llevaba un vestido de Jean Paul Gaultier.

“–Era mi sueño de niña de llevar un día a vestido de Jean Paul Gaultier–dijo a la prensa, mientras llevaba de la mano a su hija Romie.

“La artista también vistió creaciones de los modistas Denis Gagnon y Julie Pesant.

“Por lo mismo, comentó:

“–Por hoy, Francia y Quebec tienen el honor de estar al mismo nivel de atención y moda.

LINK DE NOVELA GREY DE E.L JAMES… Grey – E. L. James

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